EE.UU.: Optan por dieta sin gluten tras aumento de enfermedades atribuidas a productos transgénicos – YouTube

Ante la creciente cantidad de enfermedades, que muchos atribuyen al consumo de productos modificados genéticamente, miles de estadounidenses optan por las dietas sin gluten. La siguiente crónica nos muestra cómo lucha esta nueva tendencia, contra las grandes transnacionales que se empeñan en la producción de transgénicos, pese a las posibles consecuencias peligrosas.

Considerada como una de las principales tendencias alimenticias en la actualidad por la revista \”TIME\”, las \”dietas sin gluten\”, han revolucionado la multimillonaria industria estadounidense de los alimentos, al ofrecer comidas con bajos niveles de esta proteína que se encuentra en el trigo y otros granos.

Comidas, libros y hasta software sobre su correcto seguimiento están al alcance de la sociedad para intentar cambiar el estilo de vida de la población, y evitar que aumente la cifra de millones de norteamericanos, que sufren trastornos relacionados con el consumo de gluten.

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Eritrea, la más azotada por el hambre – YouTube

Cincuenta y seis países están en una situación \”grave\” o \”muy grave\” por sus insuficiencias alimentarias, encabezados por Eritrea, Burundi y Comores, según el Índice Global del Hambre de 2013

vía Eritrea, la más azotada por el hambre – YouTube.

Agricultura en el techo | EcoMundo | DW.DE | 08.11.2011

Agricultura en el techo | EcoMundo | DW.DE | 08.11.2011.

Agricultura en el techo

Por medio del transporte terrestre, ferroviario, marítimo o aéreo, se distribuyen frecuentemente los alimentos. ¿Es acaso necesario?

Pepinos provenientes de España en verdulerías alemanas, ensalada proveniente de California accesible en los supermercados de Nueva York, uvas de Sudáfrica a la venta en Europa. La sociedad actual paga mucho en logística principalmente en transporte de carga, marítimo, ferroviario y aéreo. El propósito es abastecer a las personas diariamente de alimentos. ¿No sería mejor producir los alimentos en las ciudades, ahí dónde vive la mayoría de las personas?

Para ello se cuenta con espacio suficiente, comenta Volkmar Keuter, del Instituto para el Medio Ambiente, Seguridad y Tecnología Energética, en Oberhausen. Los techos de algunos edificios en zonas industriales son áreas ideales para la construcción de invernaderos, ya que estos podrían aprovechar el calor producido allí. De igual forma el calor producido en oficinas al momento de enfriar los aparatos de cómputo, podría ser también aprovechada, explica el ingeniero en medio ambiente.

Edificios pueden ofrecer aún más a la agricultura, por ejemplo, fertilizantes. Las aguas servidas provenientes de los edificios contienen nutrientes como fósforo, nitrógeno y potasio que después de ser higienizados pueden usarse como abono. Este proceso supone una gran inversión de capital, pero que a la larga ofrecerá grandes ganancias, asegura Keuter.

Invernadero en el techo de un edificio.<br />
Invernadero en el techo de un edificio.

Ahorro de agua y de fertilizantes

La hidroponía, que es el cultivo de plantas en soluciones minerales, permite el cultivo de verduras en los techos de edificios. En estos cultivos, las plantas no crecen en la tierra sino en recipientes, los cuales están rellenos de granulados, fibras o bolillas de arcilla. El agua corre a través de los recipientes tocando las raíces. Un sistema de irrigación envía el agua, la cual sale de un tanque, corre por las raíces y regresa al tanque.

Cultivar sin desperdiciar agua ni fertilizantes.<br />
Cultivar sin desperdiciar agua ni fertilizantes.

En esta parte del proceso, el agricultor puede controlar el pH y calcular los nutrientes que llegan hasta las plantas sin desperdiciar agua ni desaprovechar fertilizantes. En los cultivos agrícolas tradicionales, los agricultores recurren a fertilizantes, ya que el agua de lluvia despoja a las plantas de sus nutrientes. Los agricultores pueden aumentar hasta veinte veces sus ganancias con la implementación de cultivos hidropónicos, recalca Keuter.

Otra ventaja que ofrece este sistema de cultivo es que las plantas estarán exentas de tierra. Esto es importante ya que la mayoría de los techos no soportan tanto peso. En Alemania existen superficies para esta actividad agrícola. Keuter calcula alrededor de 36.000 hectáreas en Alemania, tres veces más la superficie utilizada para invernaderos en Holanda.

Zonas agrícolas iluminadas con LED

En una superficie de 1000 metros cuadrados se producen alrededor de cuarenta toneladas de verduras al año. Las plantas de los invernaderos que se construyen en el techo de edificios necesitan luz artificial, la cual se puede proporcionar por medio de iluminación LED.

Granja que utiliza sistema hidropónicos.<br />
Granja que utiliza sistema hidropónicos.

“Me parece muy bueno que se hable de la agricultura en las escuelas”, comenta el arquitecto Stefan Schmitz. En China comenzó a ocuparse del tema de las ciudades verdes. Schmitz está convencido de la idea de acercar la agricultura a la gente que vive principalmente en las ciudades.

Cosechar y la experiencia de ir de compras

En Estado Unidos y China existen actualmente invernaderos en los techos de edificios. No todos están ubicados en áreas industriales, pero están fáciles de ubicar en las ciudades. Schmitz puso sus ojos en alguno de esos proyectos e identificó que estaban ligados con actividades de tiempo libre. Llegó a la conclusión de que la agricultura urbana es posible. Se trata de proyectos ubicados en superficies planas de las ciudades que podrían concientizar a la población. Existen inversionistas que ven en este proyecto negocios lucrativos. Ir de compras puede ser muy especial: “la gente pasea en los centros comerciales. Mientras la gente compra de lo más normal, en el techo del centro comercial hay invernaderos que ofrecen fruta fresca. Uno puede tomar su canasta y llenarla de alimentos frescos. La gente pagará y el proyecto ganará”. Esto puede funcionar como en los supermercados, pero nada estará empacado sino que vendrá directo de la naturaleza.

Autor: Fabian Schmidt / Georgina Herrera Molina

Redactor: Pablo Kummetz

DW.DE

La quinua en Bolivia ha pasado de ser alimento “para pobres a un lujo para ricos” – YouTube

La quinua de ser un producto del pueblo se ha convertido en un lujo en Bolivia, el primer productor mundial del ‘grano de oro’ de los Andes. El incremento de las exportaciones de este producto ha hecho que se eleve su precio en el país andino.

Durante siglos, en medio del altiplano boliviano, las comunidades indígenas han cultivado la quinua, de la que se extrae una semilla similar a un cereal, considerada uno de los alimentos más nutritivos.

Esta fue una de las razones que llevó a Naciones Unidas a declarar el 2013 el Año Internacional de la Quinua. Bolivia es el mayor productor, pero, paradójicamente, una gran parte de sus habitantes ha dejado de consumirla.

“Antes costaba bien barato, valía dos bolivianos (unos 0,28 centavos de dólar) la libra. Ahora está costando caro y yo ya no compro mucho (…). Antes era comida para los pobres, ahora para ricos”, comenta Marta Zaire, una ama de casa boliviana.

Mientras Ernesto Conde lamenta que buena parte de la población se priva de consumir este pseudocereal debido a que su precio lo hace “un poco inaccesible”.

Comida para indios, así se llamaba a la quinua antes, porque eran precisamente los estratos más humildes los que la consumían. Su bajo precio hizo que se convirtiera en uno de los productos nacionales de Bolivia, donde más del 50% de la población vive bajo el umbral de pobreza.

La internacionalización del producto ha hecho que los precios suban en el principal país productor, donde la quinua cuesta ahora tres veces más que hace cinco años. Y los responsables de este ascenso son los propios productores, que comenzaron a trabajar para empresas exportadoras de este alimento andino.

La quinua en Bolivia ha pasado de ser alimento “para pobres a un lujo para ricos” – YouTube.